El índice de precios de casas más seguido en Estados Unidos, llamado Case Shiller, el cual recoge información sobre el precio promedio de las viviendas para una familia en las principales 20 ciudades, mostró este martes otro aumento de 0.85% en el valor de las mismas, para un alza de 13.24% en 12 meses.

Así, el precio promedio de una vivienda para una familia llegó a $165 mil de acuerdo a este indicador. En marzo del 2012 el precio para una casa era de $134 mil, el punto más bajo desde el fin de la burbuja inmobiliaria. La misma casa llegó a costar $206,500 en julio del año 2006.

Los más altos costos de las casas, el atípico invierno y las más altas tasas para los créditos hipotecarios, consecuencia del anuncio de la reducción del último estímulo monetario de la Reserva Federal, tuvieron un impacto negativo sobre las ventas de las viviendas durante febrero.

Las colocaciones de residencias nuevas durante febrero no lograron alcanzar las expectativas de los analistas, pues quedaron en 440 mil de forma anualizada, cuando se esperaban en 445 mil. De manera mensual tuvieron una caída de 3.3% entre enero y febrero.

A pesar de los más altos precios de las casas y las hipotecas, la confianza del consumidor resurgió de forma sorprendente en marzo.

La Confianza del Consumidor de Estados Unidos, medida por el Conference Board, tuvo un sorprendente repunte desde 78.3 a 82.3 en marzo, lo que significa que los consumidores están en el nivel más alto de optimismo desde enero del 2008.

Así mismo, las ganancias de firmas dedicadas a la construcción, entrevistadas por Bloomberg, muestran importantes mejoras para el trimestre terminado en febrero, anotando que “ven claras señales de que el volumen está volviendo al mercado a pesar del severo invierno, y los fundamentales que impulsan al mercado continúan mejorando; además, el progreso en el mercado laboral está liberando demanda cautiva mientras que la oferta todavía es limitada”.