El mercado está atento y a la espera del próximo comunicado de la Reserva Federal (FED) programado para este miércoles 19, pues no solo se prevé que se anuncie una rebaja adicional de $10 billones del último programa de expansión monetaria, sino también que el discurso de la FED respecto al rumbo de la Política Monetaria ya no esté ligado al 6.5% de desempleo, sino a otro tipo de indicadores más “cualitativos”.

Con el recorte adicional de $10 billones, el monto de dólares a inyectar mensualmente en la economía se reduciría de $65 billones a $55 billones.

Respecto a este anuncio hay mucho consenso, y son pocos los analistas que ven como probable que se mantenga la impresión mensual de dólares en $65 billones, aún tras los datos económicos más débiles a lo esperado de enero y febrero, los cuales han sido atribuidos casi enteramente al crudo e inusual invierno.

En relación a abandonar la meta de 6.5% para el desempleo como el posible nivel a partir del cual se podrían considerar aumentos en la tasas de fondos federales, actualmente en el nivel de “casi 0%”, hay un poco menos de consenso, aunque las probabilidades son más significativas en cuanto a que abandone tal discurso en favor de utilizar otros indicadores. De acuerdo con Bloomberg, el 76% de 54 economistas consultados así lo cree.

El argumento a favor de eliminar el 6.5% como nivel de referencia para las tasas de interés en dólares se debe a que la tasa de desempleo “sobreestima” la mejoría que ha tenido el mercado laboral.

A pesar de que modifique o elimine la meta del 6.5% de desempleo, muchos analistas, incluidos los de Bank of America, no ven esto como una señal de la proximidad de una política monetaria menos laxa, sino que creen que el cambio se dará en medio de la inclusión de nuevas “guías” que brinden tranquilidad a los inversionistas.