Fitch, una importante calificadora de riesgo para países y empresas, cuyo criterio es ampliamente seguido alrededor del mundo, mantuvo la calificación de “BB+” para los bonos de Costa Rica, con perspectiva estable.

Calificación de “BB+” significa una deuda o bono “Grado especulativo” o “Bono basura” y está un escalón por debajo del “Grado de Inversión”, donde, por el momento, nos tiene ubicados “Moody´s”, otra prestigiosa agencia calificadora. Por su parte “Standard and Poor´s” mantiene una calificación de “BB” sobre el país.

Dentro de las principales razones por las que Fitch evalúa a Costa Rica como “BB+” destacan la estabilidad política, el alto desarrollo humano y los indicadores de gobernabilidad, considerados altos en relación a países comparables.

Así mismo, la firma señala la capacidad para atraer inversión extranjera directa, las exportaciones de alto valor agregado y al dinámico sector de servicios como principales generadores de crecimiento económico, el cual estiman será cercano al 4% para este 2014.

Es interesante que el principal riesgo al crecimiento económico que señalan estos analistas sea interno, proveniente de la incertidumbre que el déficit fiscal impone entre los empresarios y consumidores.

El alto déficit fiscal es nuestra principal debilidad para el crédito, y en ese sentido Fitch señala que las necesidades financieras del Gobierno ascienden al 10.6% del PIB, las cuales son altas incluso comparándonos con otros países “BB”.

Si bien la deuda consolidada del Gobierno alcanza el 32.4% del PIB, lo que todavía es inferior a otros países “BB”, la calificadora reconoce un fuerte deterioro en la trayectoria de la deuda, el cual prácticamente ha borrado todo el avance alcanzado entre el 2002 y el 2008.

La agencia evaluadora también señala que existe un diálogo nacional para reducir el déficit al 3% del PIB y estabilizar el crecimiento de la deuda, pero ven baja la posibilidad de lograr una reforma fiscal comprensiva, debido a lo que será una Asamblea Legislativa muy dividida y el poder de “veto” que tienen las minorías dentro de la misma.

Fitch además observa la alta dolarización de los créditos y la poca flexibilidad del tipo de cambio como elementos que aumentan la vulnerabilidad del país a factores externos.

Entre las posibilidades de avance, mayor consenso para enderezar el desbalance fiscal, así como más flexibilidad monetaria y cambiaria; podrían llevar al país a mejores calificaciones de deuda, las cuales construyan condiciones ventajosas para acceder al financiamiento.