Los precios de los bonos de deuda interna denominados en dólares han estado cotizándose a precios relativamente estables durante la última semana, después de experimentar meses de presiones a la baja.

Los precios de los bonos de deuda interna comenzaron a caer en mayo, al mismo tiempo en que los precios de los bonos de países y empresas alrededor del mundo empezaron a caer consecuencia del cambio de discurso de la Reserva Federal.

Los precios en Costa Rica mostraron poco rezago ante tal tendencia a nivel internacional, y comenzaron, desde mayo y prácticamente hasta setiembre, a negociarse a cada vez menores precios. De esta forma, la subida que habían experimentado estos bonos entre agosto y abril fue parcialmente eliminada, y los precios de los bonos ahora se cotizan a niveles similares a los prevalecientes en setiembre del año pasado.

En setiembre la Reserva Federal sorprendió al mercado al no cambiar sus estímulos monetarios, y esto hizo que inmediatamente los precios de los bonos a nivel internacional empezaran a subir de nuevo. Sin embargo, este movimiento no fue replicado por los precios de los bonos internos, aunque estos si se muestran estables a los actuales precios.

En la medida en que los bonos que se cotizan en el exterior y que son mucho más líquidos, puedan recuperar parte del terreno perdido (la mayoría perdió poco más del 10% de su valor) los bonos de deuda interna podrán eventualmente mostrar señales de repunte.

El principal obstáculo para un repunte más fuerte en los precios de los bonos de costarricenses a nivel internacional es el poco crecimiento de la economía nacional y la incertidumbre fiscal.