Las decisiones que se toman en la Reserva Federal (el Banco Central de Estados Unidos) afectan a todo el mundo. Y Costa Rica no es la excepción: las bajas tasas de interés que han propiciado a los costarricenses a tomar deudas en dólares, la entrada de capitales especulativos experimentada a finales del año pasado, y por el lado positivo, la oportunidad del país de endeudarse a menores costos son situaciones derivadas directamente de las decisiones de esta entidad.

Por esta razón es importante conocer quién será la próxima a la cabeza de tan influyente institución y de cómo sus ideas pueden influir en el camino que siga la política monetaria estadounidense. Hace unos días Barack Obama presentó la nominación de Janet Yellen, decisión que ha sido bien vista por los mercados financieros debido a que la candidata es conocida por su posición a favorecer las políticas expansivas para promover el crecimiento y reducir el desempleo.

Característica importante después de la corrección a la baja que experimentó el mercado cuando la entidad comenzó a informar al mercado que la compra de bonos y de instrumentos respaldados por hipotecas comenzaría a reducirse si la economía continua mejorando.

Yellen, hasta el momento, la mano derecha de Bernanke (el actual presidente) es una famosa economista cuya vida académica se ha destacado en el estudio del desempleo y de cómo los salarios juegan un papel importante en la forma en que una economía crece o se aproxima a una recesión. Adicionalmente, según un estudio del Wall Street Journal, ella es el miembro de la Fed más exacto en cuanto a pronósticos económicos. Por lo que su experiencia y conocimiento del mercado laboral la hacen la candidata más adecuada.

Ella ha sido una de las principales fuerzas dentro del comité de decisión de tasas de interés, y la generadora de la política implementada hace un par de años en que la entidad se comprometió a mantener las tasas bajas hasta que el desempleo no baje del 6,5%.

Según un análisis del Wall Street Journal, todos los miembros de la Fed coinciden en que la compra de bonos ha distorsionado, en cierta forma, el precio de los activos y ha reducido la presión sobre los políticos en temas fiscales, sin embargo ella es la menos preocupada por este tema.

De esta forma, lo que se puede esperar es una política monetaria laxa en Estados Unidos, no solo por el estilo de Yellen sino también porque se espera que los políticos continúen posponiendo las necesarias decisiones fiscales. Por esta razón muchos analistas están posponiendo su pronóstico para la fecha en que la entidad comenzaría a reducir el monto de compra de activos, algunos hasta marzo del próximo año; situación que está siendo celebrada por los inversionistas.