El mercado quedó sorprendido esta tarde, al conocer que la Reserva Federal dejó intacto su último plan de estímulo monetario, y que continuará comprando activos de forma mensual por un valor de $85 billones.

Desde mayo el mercado había especulado con que la Reserva Federal modificaría sus compras mensuales a partir de setiembre, en vista a los mejores datos de la actividad económica.

Sin embargo, si bien la economía marcha por un buen ritmo, el sólo anuncio de la posibilidad de menores estímulos tan pronto como este mes había disparado al alza los rendimientos de los bonos de Estados Unidos, y tal incremento ha incidido sobre el costo de las hipotecas, lo que podría enfriar su recuperación. Así mismo, la inflación continúa estando por debajo de la meta de la Reserva Federal, constituyéndose en una razón más para no modificar la Política Monetaria todavía.

Dentro del comunicado de la reunión del Comité de Mercados Abiertos, se desprende que la FED solo modificará sus compras mensuales cuando tengan más evidencia de una recuperación económica sostenida y robusta, que soporte sin problema alguno, tasas de interés de altas. El Comité juzgó que todavía el crecimiento económico no llena esas características, y algunos consideramos que los reportes de empleo de agosto y julio están detrás de las razones por las cuales las compras mensuales, por ambos reportes quedaron por debajo de las expectativas del mercado.

La FED dejará su tasa de Política Monetaria cerca de 0% mientras el desempleo no descienda a 6.5% y la inflación no supere el 2.5% interanual. Así mismo, se observó que los miembros del Comité ven a esta tasa en 2% para el año 2016.

Las acciones empezaron a subir de precio ante la expectativa de que la Política Monetaria será laxa por más tiempo, y monedas que se habían visto muy afectadas, como el real brasileño, recuperaron terreno frente al dólar.