Tras la espantosa caída que tuvieron los precios internacionales de bonos denominados en dólares entre mayo y junio, los bonos ticos han mostrado un modesto repunte.

Por ejemplo, el bono soberano de 10 años, que vence en el año 2023, actualmente se cotiza con un rendimiento de referencia de 4.90%. Este bono ha recuperado un 4.7% desde su punto más bajo en los últimos días de junio y después de que los mercados entendieran el nuevo mensaje de la Reserva Federal respecto a la posibilidad de menores estímulos monetarios al término de este año.

El bono al año 2025 ha recuperado 3.07% y actualmente genera un rendimiento al vencimiento de 5.18% y el bono de más largo plazo, al año 2043, ha recuperado apenas 1.5% de su precio. Actualmente se cotiza a un precio de 91 con un rendimiento de 6.30%.

Otros bonos latinoamericanos de emisores con mejores fundamentos y grado de inversión puros también sufrieron los estragos del cambio de discurso de la Reserva Federal, y aunque actualmente se cotizan a precios más bajos que durante el último año y medios, sus rendimientos han tendido a mejorar.

El bono de Colombia, un grado de inversión puro, al año 2024 ha recuperado 5.4% de su valor y actualmente genera un rendimiento al vencimiento de 4.29%. Perú al año 2025 se cotiza con un rendimiento de 4.23%, México al 2022 a 3.9% y Uruguay al 2025 se compra con un rendimiento de 4.18%.