La importancia de China en el escenario económico mundial es indiscutible, su crecimiento en los últimos años ha sido el principal motor a nivel mundial.Sin embargo; en lo que llevamos del año se han mostrado señales de desaceleración, cuyas repercusiones se hacen evidentes al ver el comportamiento de economías muy dependientes del gigante asiático como Brasil o Australia.

Por otro lado, esta desaceleración no debería de sorprender a nadie, el gobierno chino tomo la decisión el año pasado de moverse hacia una economía más dependiente del consumo interno y menos de la inversión o exportaciones. El riesgo actual es que esa desaceleración sea superior a lo estimado por las autoridades, lo que parece ser el caso, si se analizan algunos eventos de las últimas semanas.

En primer lugar se presentó una falta de liquidez en el sistema financiero debido a medidas más restrictivas del banco central local. Esto con el fin de desincentivar la emisión de crédito, la cual según muchos ha creado una burbuja en el sector inmobiliario chino.

En segundo lugar se han presentado una serie de indicadores económicos que muestran una desaceleración durante el segundo e incluso el tercer trimestre de este año: inflación por debajo de la meta, tasas negativas de crecimiento de exportaciones y consecuentemente reducciones en los pronósticos de crecimiento por parte de analistas.

Este próximo lunes se dará a conocer el PIB al segundo trimestre, y el consenso es un crecimiento del 7,5% la segunda reducción consecutiva, después del 7,7% del primer trimestre.

La anticipación de estos datos afectaron hasta hace unos días los índices bursátiles chinos, sin embargo recientemente se ha dado una recuperación a medida en que los inversionistas especulan sobre la posibilidad de que las autoridades decidan realizar algún tipo de incentivo a la economía, más aún desde que se dio a conocer un ligero aumento en el desempleo, el cual es uno de los indicadores más seguidos por el gobierno, esto por el riesgo que representa ante un posible descontento social.