En junio los precios al consumidor aumentaron en 0.02%, igual que en mayo, según los datos del INEC, convirtiéndose en el segundo mes consecutivo en que la inflación muestra sus crecimientos más bajos del año.

Con ese aumento, el incremento en los precios en lo que va del año alcanza 3.24% para canasta de consumo de referencia, que comprende 292 bienes y servicios.

La inflación de 12 meses vuelve a ubicarse dentro del rango meta del Banco Central de Costa Rica, en 5.14%, aunque las expectativas de inflación para los próximos 12 meses, si bien se salen de tal rango, y son de 6.2%, han descendido desde el 6.4% registrado en los meses previos.

Si bien el índice general muestra un crecimiento aceptable, los costos de producción y de los bienes y servicios regulados parecen consumir una mayor proporción de los ingresos de las personas y empresas, y aunque no se avecinen ajustes adicionales al alza, ya este año acumulan una subida del 7.6%.

Tales aumentos, que para abril acumulaban una subida de 12 meses del 16%, explican parte del menor consumo observado en el primer trimestre de este año, consumo que viene en descenso desde marzo del año pasado… mucho antes de la imposición del tope al crédito y justo cuando la tasa básica empezó una escalada que la llevo desde 8% a 11% en los siguientes meses a noviembre del 2012.

De acuerdo a las declaraciones del BCCR en meses anteriores, y que el tiempo ha probado ciertas, los aumentos que llevaron a la inflación a salirse del rango superior de 6% de la entidad, respondían a aumentos transitorios provocados por ajustes en las tarifas de servicios principalmente. Es decir, eran aumentos de precios y no inflación.

Dado el actual bajo nivel de actividad económica, el decaído ritmo de comercio internacional, la ausencia de devaluación (por el momento) y un nivel de optimismo entre los consumidores insuficiente para llevarlos a demandar más crédito a pesar de las tasas de interés más bajas, es menos probable que la inflación general se desvíe del 6% establecido por el BCCR.