Los datos de la encuesta de expectativas económicas del Banco Central de Costa Rica (BCCR) de julio indican que la inflación esperada por los agentes económicos para los próximos 12 meses es de 6.2%, por segundo mes consecutivo.

Este indicador de expectativas se había ubicado en 5.7% al cierre de diciembre, y empezó este año con un aumento de 6% que prontamente se ubicó en 6.4% entre febrero y mayo, meses en que se registraron significativos ajustes en las tarifas de muchos bienes y servicios regulados.

La más baja inflación esperada está relacionada con el bajo pulso que tiene la actividad económica nacional y el estado cauteloso de los consumidores, además de que la estabilidad del tipo de cambio ha continuado aportando a la estabilidad observada en los precios de los bienes transables.

Así mismo, a nivel internacional no existen presiones sobre los precios de los commodities, y los precios de muchos de ellos han tenido un mal año, como por ejemplo los precios del café, trigo, maíz y azúcar. Además de los precios de commodities pesados, como la plata, níquel y el oro.

Sin embargo; el precio del barril de crudo de Texas y el Brent si han subido considerablemente de precio desde abril a la fecha, debido principalmente a conflictos geopolíticos y menores inventarios a nivel mundial, lo que podría incidir sobre los ya altos precios nacionales de los combustibles.

A pesar de lo anterior, en Aldesa estimamos una inflación cercana al 6.00% para el cierre de este año.