Hace dos semanas los costos del efectivo en China se dispararon a un nivel máximo no observado desde el año 2003, producto de una iliquidez irregular en el sistema financiero.

Si bien las tasas de interés de corto plazo se han normalizado para muchos bancos, este hecho, en combinación con el repunte de los rendimientos de los bonos de Estados Unidos, ha llevado a los premios que deben pagar bancos AAA por encima de los rendimientos soberanos de mismos plazos desde 56 puntos básicos a 163 puntos, siendo este nivel el más alto desde el estallido de la crisis mundial en el 2007.

Así mismo, de acuerdo con las noticias de Bloomberg, el spread para los bancos AA ha pasado de 59 a 188 puntos básicos.

Este fenómeno reciente, ahora conocido como “cash crunch” ha llevado a las agencias calificadoras de riesgo a señalar que existe una probabilidad de que la falta de efectivo entre algunos bancos les impida extender nuevos créditos y hacer frente a sus obligaciones financieras con clientes, lo que a su vez impediría a estos enfrentar sus obligaciones, incidiendo así sobre los índices de mora.

El Banco Popular de China expresó su intención de sanear la industria crediticia, debido a que el crédito como porcentaje del PIB en el país alcanza el 200%, sin embargo; es un reto lograr tal objetivo de una forma ordenada.

De igual manera, según noticias de Bloomberg, la banca no formal podría también verse amenazada, en un país donde el 97% de las 42 millones de pequeñas empresas no tienen acceso a préstamos bancarios, recurriendo a ahorrantes que ahora buscan mayores retornos.