Este panorama se ha percibido durante dos días seguidos y en momentos en que los bancos se esfuerzan por conseguir fondos; sin embargo, el temor a una crisis bancaria más amplia redujo la especulación de que el banco central habría inyectado fondos al mercado.

Tras el salto en la apertura, las tasas cayeron de nuevo por debajo de un 10 % ante los rumores de la posible inyección de efectivo, pero algunos bancos más pequeños todavía continúan pagando tasas extremadamente altas.

También hubo desmentidos de dos de los mayores prestamistas del mundo de que habían necesitado fondos de emergencia del Banco Popular de China (BPC).

La tasa de recompra de bonos a un día -una medida del costo del dinero en efectivo- caía hoy a un 8,39% sobre una base media ponderada, muy por debajo del cierre de un 11,62% de ayer, pero aún más que el doble de los niveles normales.