El reporte oficial sobre la creación de empleo de Estados Unidos durante mayo no resultó ser de ayuda para los inversionistas, quienes aún no terminan de descifrar si los precios de los bonos ya han caído demasiado o si pueden seguir cayendo.

Días atrás, el consenso del mercado respecto al número neto de empleos creados en mayo era de 165.000. Un número significativamente más alto, en el rango de 200 mil, hubiera significado que realmente la economía va por buen camino y que a pesar de los fuertes ajustes en el plano de las finanzas públicas, el sector privado está optimista, creciendo y, lo más importante, que necesita menos estímulo monetario.

En ese sentido, números altos hubieran hecho que los rendimientos de los bonos de Estados Unidos continuaran su tendencia al alza tal como lo hicieron en mayo, cuando subieron, en promedio, 0.50%.

Un número significativamente más bajo, alrededor de los 120 mil, hubiera significado que de ningún modo la Reserva Federal podría pensar en quitar estímulos monetarios, por lo menos no durante todo este año.

Sin embargo, y como era lo más probable, el número de empleos creados estuvo cerca de las expectativa, quedó en 175 mil, pero el dato del mes anterior fue revisado a la baja y el nivel general de desempleo pasó de 7.5% a 7.6%. Se crearon 7 mil nuevos puestos en el sector construcción, pero se destruyeron 8 mil en manufactura.

Los datos poco aportaron a la gran interrogante de si los precios de los bonos ya cayeron demasiado o si seguirán cayendo. Si los datos hubieran sido malos, los precios de los bonos se hubieran estabilizado y comenzado a subir, si los datos hubieran sido muy buenos, los precios de los bonos podrían continuar con su ajuste a la baja y los rendimientos de los títulos de Estados Unidos hubieran alcanzado niveles más altos.

Es por ello que los bonos soberanos, como los de Costa Rica, se mostraron indecisos esta mañana. Sus precios han caído significativamente durante las últimas jornadas bursátiles, junto con los bonos internacionales del ICE y hoy se mantuvieron posturas de compra y venta a los mismos niveles bajos a los que cerraron ayer.

El bono de más largo plazo de Costa Rica ha pasado de cotizarse a precios de 103.50 a 97.25 en el mercado internacional. El bono del ICE al 2043 cayó también de niveles superiores a 100 a 93, en donde rinde 6.92%. Lo mismo ha sucedido con los demás bonos de la curva nacional de deuda externa.

Consideramos que a pesar de que la Reserva Federal haya insinuado la posibilidad de inyectar menos dólares a la economía (65 billones en vez de 85 billones a partir de octubre), su política monetaria seguirá siendo expansiva, aunque a menor escala, y está muy lejos de empezar a subir su tasa de política monetaria. Es por ello que coincidimos con analistas internacionales respecto a que podrían haber ajustes adicionales a la baja en los precios de los bonos latinoamericanos, pero los mismos serían de menor magnitud, para que posteriormente siga prevaleciendo la liquidez y los dólares en busca de retorno.