Después de un “rally” que duró casi 10 años, el precio del oro todavía no logra reponerse de su última gran caída; adicionalmente los rumores que circulan en los mercados bursátiles internacionales respecto a rendimientos más altos para las inversiones en dólares le ponen más trabas a su repunte.

Hace 10 años el precio de una onza de oro era de $359.15 y el mismo inició una escalada que lo llevó hasta $1,921.15 el 6 de setiembre del 2011.

Actualmente una onza de oro se cotiza en $1,383.16 y en abril pasado su precio era de $1,603. La corrección a la baja en su precio era esperada, y también los rumores sobre Chipre vendiendo sus reservas de oro para hacer frente a la crisis financiera de la Isla sirvieron de “gatillo”, aunque sus reservas significaban un mínimo porcentaje del “stock” mundial de oro.

Sin embargo, según analistas de Citigroup y Goldman Sachs, las personas ya no consideran necesitar un “refugio”, no ven inflación y además les atrae de sobremanera el mercado accionario y sus más recientes rendimientos, por lo que no ven atractivo la compra de oro.

A pesar de eso, el alivio cuantitativo (expansión de la base monetaria) de Japón, la FED, que aunque puede ser que reduzca el monto de sus compras de activos, continuará imprimiendo dólares, a este panorama se le suma el problema de bajo crecimiento de Europa, lo que constituyen razones para que el oro no continúe perdiendo valor de forma acelerada.

En lo que va del año, el precio de la onza de oro ha caído 18.02%.