Tras la penúltima reunión del Comité de Mercados de la Reserva Federal (FED) el pasado 1 de mayo, se emitió el usual comunicado que contiene los acuerdos del encuentro y la perspectivas de la FED respecto al ritmo que mejora la economía, los riesgos que atentan contra la estabilidad de los mercados financieros y sus medidas de política monetaria.

En ese comunicado se incluyó el siguiente párrafo que en seguida atemorizó a los mercados alrededor del mundo:

“El Comité está preparado para aumentar o reducir el ritmo de sus compras de bonos con el fin de mantener la política expansiva apropiada conforme el escenario del mercado laboral o inflacionario cambian. Para determinar el tamaño, ritmo y composición de sus compras de activos, el Comité continuará tomando en cuenta la eficacia y costo de tales compras, así como el progreso hacia sus objetivos económicos”. Comunicado de la Reserva Federal. Mayo 1, 2013.

En ese párrafo se insinuó por primera vez la posibilidad del fin de una política monetaria ultra expansiva, fin que se esperaba, se diera hasta finales del 2014, que prepararía el terreno para que en el 2015 la Reserva Federal subiera su tasa de política monetaria por primera vez tras la crisis; tasa que actualmente se encuentra entre 0% y 0.25%.

El mercado empezó a descontar tal evento de forma moderada, y los rendimientos de los bonos del Tesoro empezaron a subir, sin embargo, ante tal subida, considerada prematura y que puede atentar contra la recuperación del mercado inmobiliario, se esperaba que en esta reunión del 19 de junio, Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, ofreciera un discurso en el que explícitamente dijera que durante este 2014 no se esperaba una disminución de los estímulos monetarios.

Sin embargo, el sr. Bernanke no lo hizo así y mas bien dejó la posibilidad de menores estímulos monetarios totalmente dependiendo de los datos económicos, los cuales la Reserva Federal, espera que sean buenos, y con ellos el escenario de menores estímulos tan pronto como en este setiembre del 2013, se empezó a materializar, incluyendo la posibilidad de una primera subida de tasas no el en 2015, sino en el 2014, a pesar de que esto último no fue aceptado por la Reserva Federal.

Después del discurso, todos los activos mundiales en dólares o relacionados a los rendimientos del dólar (que son casi todos) empezaron a caer de precio. Tanto bonos, como acciones, commodities, bonos en monedas distintas al dólar y hasta lo bonos en el mercado tico de deuda interna, sufrieron la embestida.

Si bien es cierto que no es normal que todos los activos reaccionen en la misma dirección ante un mismo evento, el mercado enfrentó la realidad de que el “dinero barato” podría terminarse en el mediano plazo.