El principal indicador de la industria manufacturera de Estados Unidos a nivel nacional, conocido como el índice ISM Manufactura, sorprendió hoy al mercado internacional, que esperaba un cifras positivas que justificaran los datos optimistas de confianza del consumidor y todos los relacionados al mercado de bienes raíces.

Sin embargo, lejos de mejorar, el indicador mostró su nivel más bajo desde junio de 2009, llegando a 49, cifra por debajo de la línea divisoria de 50, que separa una industria en contracción de una en crecimiento. El consenso del mercado anticipaba un dato de 51.

De los 10 rubros que componen al índice, los relacionados con inventarios de clientes y órdenes pendientes son los que muestran los peores datos, seguidos por producción, entregas y precios.

Las nuevas órdenes, importaciones y empleo, todavía se sostienen por encima de 50, aunque también perdieron fuerza para la lectura de mayo.

Como hemos mencionado en recientes artículos, la economía de Estados Unidos se encuentra en medio de fuertes ajustes en el plano de las finanzas públicas. Estos pretenden reducir el déficit fiscal desde 7% en el 2012 a 5,3% este 2013 y por ello desde el 1 de marzo y hasta octubre, muchas partidas de gasto están “secuestradas”, totalizando $85 billones menos de gasto público.

Este es el primer resultado de una semana cargada de datos de “alto voltaje” o de alta incidencia en los mercados. El miércoles tendremos las órdenes a fábricas, el reporte de empleo privado de ADP y el ISM No Manufacturero. El jueves los pedidos por desempleo y el viernes el dato oficial sobre la creación de empleo de mayo, donde se esperan 168 mil nuevos puestos de trabajo.