El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) muestra que el valor de la producción cayó entre marzo y abril, siendo este el primer retroceso en el nivel del índice desde mayo y junio de 2012.

A nivel interanual, el IMAE muestra una expansión del 3.08%, denotando así una economía que pierde tracción.

A nivel de sectores, tanto la industria manufacturera como la agrícola registraron caídas mensuales y ambas registran datos modestos de forma interanual, de 3.80% y 0.35%, respectivamente.

La industria de servicios prestados a las empresas muestra un crecimiento anual del 5.57% después de haberse mantenido muy por encima del 10% desde enero de 2006 hasta marzo del año pasado, trimestre que marcó el inicio de tasas de crecimiento del crédito y la producción cada vez más bajas.

Entre las razones que explican la menor actividad económica, según los empresarios, se encuentra el alto costo de financiamiento, que prevaleció durante la mayor parte del año pasado y los elevados costos de producción.
Asimismo, una economía mundial todavía limitada al bajo crecimiento y un tipo de cambio que no parece alinearse a los diferenciales de inflación nacional e internacional son factores que complementan a los anteriores.

En el caso de la producción agrícola, el clima, la roya y los bajos precios internacionales vigentes para los commodities afectan la valoración de la producción.

El menor crecimiento de la economía nacional posiblemente sea atenuado en los meses venideros por una mayor inversión pública, pero siempre limitado a un contexto de mercados internacionales y precios deprimidos.

Con este panorama, cabe preguntarse, ¿cuál será el proceder de las autoridades monetarias para favorecer la demanda interna?