Los datos del flujo de caja del Gobierno Central correspondientes al mes de abril muestran el fuerte deterioro que ha caracterizado a las finanzas públicas en los últimos años, con el agravante de que el esfuerzo observado en la contención de gastos durante el 2012 parece haberse acabado, comprometiendo a los indicadores de deuda nacionales.

El gasto, que en los últimos años solamente se desaceleró, es decir, nunca disminuyó sino que creció más lentamente, muestra un crecimiento del 13.2% sin contar intereses y, considerándolos, un crecimiento de 14.3% para el primer cuatrimestre del año comparado con el mismo periodo del 2012.

Las remuneraciones, que acaparan el 40% del gasto total del Gobierno, continuaron su camino al alza, a una tasa de 9.3% en comparación al año pasado. El costo de la deuda adquirida en el pasado, el pago de intereses, creció 22%, y este rubro consume ahora el 13% del total del gasto.

Las transferencias aumentaron 9.9%, y son el otro gran componente del gasto, pues significan el 38% del mismo. Sin contar el gasto del Gobierno en bienes y servicios, el gasto de capital, el rubro en el que menos se gasta, significa el 7% del total de gastos, y aumentó 80%, pues el primer cuatrimestre del año pasado es el que registra el dato más bajo en esta categoría en los últimos 5 años, de ahí que la tasa interanual de crecimiento sea mayor.

El déficit del mes volvió a su nivel promedio de los últimos años, registró un faltante de recursos de c42 mil millones, que sumado al faltante de los tres meses previos se llega a una cifra de c235 mil millones, que es 17% más alta que la registrada en el año anterior. Esta cifra significa un 0.94% del PIB esperado de este año, asumiendo un generoso crecimiento nominal (PIB real más inflación) de 10.6%.

El déficit total, contando los intereses que hay que pagar sobre la deuda adquirida en el pasado y que crece todos los meses, llega a c439 mil millones, 20% más que hace un año.
Los ingresos totales crecen a una tasa del 12.4%.

Con estos datos, dada la coyuntura económica internacional y el bajo crecimiento de la economía local, es muy probable un deterioro mayor al anunciado por las autoridades para fin de año en el déficit fiscal (4.8%), pues solamente en 4 meses se ha acumulado un déficit del 1.75% y los gastos siguen creciendo más rápido que los ingresos.