El Gobierno cerró el primer trimestre con una captación de ₡382 mil millones a través de la venta de sus bonos en el mercado bursátil, un 14% menos de lo que captó en el primer trimestre del año pasado.

Para las captaciones en dólares el resultado es más drástico. En los primeros 3 meses del año solamente se captaron $23 millones, 91% menos de lo que llevaba el Gobierno en los primeros 3 meses del año pasado, que para estas fechas ya había vendido bonos por un monto de $254 millones.

La razón de esta menor participación del Gobierno como vendedor de bonos para financiar su déficit en el mercado bursátil es que ha estado acudiendo a formas alternativas de financiamiento para no estrujar a los mercados financieros y presionar al alza las tasas de interés. Entre estas alternativas destaca la pasada colocación de bonos en el exterior, por $1.000 millones y las ventas directas de bonos de corto plazo a entidades del sector público.

En las próximas semanas estarían ingresando al país $1.000 millones adicionales por la venta del segundo eurobono, por lo que el Gobierno, a pesar de tener un déficit al alza, se continuará viendo menos en bolsa.

Esta coyuntura ha marcado a sus subastas semanales, donde a pesar de que logran captar montos nada despreciables, la cantidad de ofertas es muy reducida.

Las subastas actuales se caracterizan por tener menos ofertas y la presencia de montos atípicamente grandes en comparación al comportamiento en otros años.