La última encuesta de expectativas de inflación del Banco Central de Costa Rica revela un deterioro en la inflación esperada para los próximos 12 meses, la cual pasa de 6% a 6,4%. Con tal resultado, la inflación esperada por los agentes económicos se ubicó dentro del rango meta del BCCR solo durante 8 meses.

Luego de haber mostrado un comportamiento estable luego de la crisis económica y hasta finales del año pasado, fluctuando entre el rango deseado por el BCCR (entre 4% y 6%), la inflación vuelve al centro de los debates económicos.

Este año la tendencia de la inflación ha sido afectada por el comportamiento de los bienes y servicios regulados, que crecen casi tres veces más que el resto de los  bienes y servicios no regulados, con el agravante de que los regulados, al ser costos de producción, pueden tener efectos de “segunda ronda”.

El debate ahora incorpora el efecto del tipo de cambio, pues al estar el Banco Central defendiendo la banda inferior de ₡500 éste ha incrementado, de forma no planeada, la cantidad de colones en la economía, lo que podría tener efectos inflacionarios. Además, el Central ha aumentado su déficit como entidad, al tener que atraer, con tasas de interés más altas, esos colones que emite, lo cual también recae sobre la inflación futura.

De esta forma, la estabilidad de los precios se ve afectada por varios flancos, siendo hasta ahora, el único elemento favorable, el menor crecimiento de la economía, algo nada deseable para un país cuyos gastos son más altos que sus ingresos. Esto hace que, el déficit fiscal, problema originador de todos los actuales riesgos a la estabilidad macroeconómica, crezca mes a mes.

¿Cómo se puede salir de ese círculo vicioso?

Algunos sugieren dejar caer aún más el tipo de cambio, para que el Central recupere el control sobre el dinero que emite y que recoge, y pueda manejar los agregados económicos de acuerdo a su meta de inflación.

El problema es que dejar al tipo de cambio fluctuar en un rango más amplio y hacia la baja, en un mercado que sigue sin consolidar la figura de coberturas cambiarias,  sería una destrucción de riqueza segura, algo malo para un país que ya de por sí  está sentenciado a crecer menos este año.