Esta semana la Tasa Básica Pasiva (TBP) cedió 5 puntos base pasando de 6.95% a 6.90%, en lo que ha sido una ininterrumpida trayectoria a la baja.

Para el cálculo de esta semana, las tasas pagadas por ahorros por parte de los Bancos del Estado descendieron de 6.39% a 6.32%, así como las tasas pagadas por las Mutuales de ahorro y préstamo, que ahora pagan por captaciones 6.76% en vez del 6.82% de una semana atrás.

Los bancos privados y las cooperativas de ahorro, los otros dos grupos que comprenden el cálculo de la TBP, ofrecieron tasas levemente más altas que no llegaron a incidir en el cálculo de la TBP.

La menor actividad económica nacional implica por sí sola una menor demanda por crédito por parte del sector privado y la posibilidad del Gobierno de pagar los vencimientos de deuda y cargas financieras con recursos del exterior, hacen que las presiones sobre las tasas de interés se vean estables en el corto y mediano plazo.

Asimismo, existe una liquidez favorecedora dentro del mercado financiero, emitida por el Banco Central al comprar dólares, que si bien ha hecho que el costo del dinero descienda en el mercado bursátil, no ha sido inflacionaria debido a que el Banco Central la ha re captado con éxito y que la misma actitud poco optimista de los consumidores ayuda a que la mayor liquidez no se traslade fácilmente a los precios.

De la misma forma, aunque durante el año la TBP podría ceder algunos puntos porcentuales adicionales, debido a los sectores que componen el cálculo, no consideramos que tal caída vaya a ser significativa.

En otras palabras, a partir de este momento y en los meses por venir, solo esperaríamos movimientos leves en la Tasa Básica Pasiva, por lo que podríamos referirnos a este periodo como uno de estabilidad en las tasas de interés.

Subidas adicionales en el nivel de tasas de interés podrían explicarse debido al calce del flujo de caja del Gobierno, pero serían transitorias durante este año y el próximo en tanto el mismo Gobierno pueda acceder a una deuda externa barata, que a su vez depende de las expectativas del mercado internacional en relación al nuevo proyecto de Reforma Fiscal.