De los datos económicos esperados esta semana para Estados Unidos, el revelado hoy respecto al comportamiento de las ventas minoristas en febrero era clave y, por tanto, muy esperado.

Las proyecciones de analistas apuntaban a un crecimiento de 0.5% en febrero, pero la cifra final fue un sorprendente 1.1%.

El dato era de suma importancia debido a que economistas, inversionistas y políticos lo utilizan para esclarecer el impacto de la subida de impuestos de enero (parte del pacto negociado para evitar el “abismo fiscal”) en el consumo personal.

Según se puede inferir del positivo dato, que muestra el mayor incremento en el gasto en cinco meses, la mayor creación de trabajo, la subida en los mercados accionarios (relacionada al valor de los ahorros) y las mejores condiciones del mercado inmobiliario han compensado parte del aumento en los impuestos al aumentar la riqueza personal, esto a la luz de mayores precios del combustible.

Del índice, 8 de las 13 categorías que lo componen mostraron una mejora, incluyendo ventas de materiales de construcción, autos, y mercancías en general, según Bloomberg.

Con el dato reciente, se espera esta semana dos propuestas para ordenar el presupuesto de Estados Unidos. Una por parte de los demócratas del Senado y otra, por parte de los republicanos de la Cámara de Representantes, según recalcan los analistas de Bulltick Capital Markets. Como el Congreso ha fallado en proponer un pacto fiscal, Estados Unidos ha estado operando bajo “resoluciones continuas” o medidas para cerrar brechas y permitir al Gobierno seguir operando.