Esta semana empezó con movimientos a la baja en los principales índices bursátiles del mundo, que han reaccionado a las recientes elecciones que dejaron a Italia, la tercera economía de la eurozona por tamaño del PIB, sumergida en la incertidumbre.

Para entender mejor este escenario, es importante repasar rápidamente la historia reciente del país.

Después de 10 años de crecimiento anímico, sonados casos de corrupción y pérdida de competitividad de la mano de Silvio Berlusconi, el país recibió la crisis de la Eurozona, con la tercera deuda más grande del mundo industrializado y con pocas posibilidades de crecimiento en el futuro próximo.

De esta forma, hace unos meses, por presiones del mercado y de miembros de la Eurozona, Berlusconi dejó su puesto, dejando la administración a cargo del tecnócrata Mario Monti, cuya visión de implementar fuertes medidas de austeridad para reducir el déficit, ha sido la compartida por Alemania.

Sin embargo, las elecciones de este fin de semana mostraron a una Italia bastante dividida y en desacuerdo con los planes de corte de gastos de Monti (que fue el gran perdedor). Por otro lado, el gran ganador fue el partido Movimiento 5 Estrellas del comediante Beppe Grillo, caracterizado por matices populistas y contrario a las medidas de austeridad. Adicionalmente y gracias a una ley pasada por el mismo Berlusconi en 2005, su coalición tendría la mayoría de senadores.

Esta situación generará incertidumbre en las próximas semanas y podría, de acuerdo a algunos analistas, terminar en una nueva elección con el fin de lograr un gobierno con mayor capacidad de liderar. Esto se presenta en un momento crucial para el país, que debe realizar grandes medidas de re estructuración para recuperar la competitividad de su economía y evitar un alza de sus costos de financiamiento externo.

Los efectos han sido sentidos en toda Europa, con los rendimientos de la deuda italiana y española tendiendo al alza. Solo este martes la bolsa de Italia cayó 4,89%, evidenciando la salida de inversionistas de un mercado que se espera se mantenga convulso en el corto plazo.