Generalmente enero es un buen mes para los inversionistas de activos riesgosos como acciones o commodities y este enero ha sido bueno también para los inversionistas de bonos de deuda nacional, tanto interna como externa.

Si bien el año pasado Costa Rica lanzó el bono de deuda externa al año 2023, el llamado Bde23, el mismo tuvo un desempeño discreto en el mercado internacional en cuanto a precio, a pesar de haberse colocado en el contexto de condiciones históricamente buenas.

Semanas después de estrenarse en los mercados, su precio se alejó poco de 100. Entre las causas está el hecho de que se colocó a un valor considerado justo,  además de que tampoco lo benefició salir en las vísperas del fin de semana de acción de gracias y muy cerca de fin de año, cuando los niveles de actividad disminuyen sustancialmente.

Sin embargo, desde la apertura de este año bursátil la demanda por este bono ha subido y hoy en día inversionistas buscan comprarlo a precios alrededor de 102.75, con un rendimiento asociado de 3.91%. A su vez, se está vendiendo a precios cercanos a 103.60, con un rendimiento de 3.81%.

¿A qué se debe el incremento en la demanda?

La mayor demanda de este año se explica primero porque, normalmente, a principios de año inversionistas y fondos de todo el mundo empiezan a comprar los activos que compondrán sus carteras del año, lo que es especialmente cierto para los fondos que replican al EMBI (índice que refleja el comportamiento de los bonos soberanos de mercados emergentes). Sin embargo, también pesa de igual forma el llamado QE Infinity, la forma en que los analistas se refieren a la última ronda de alivio cuantitativo (inyección de dinero en el mercado) por parte del gobierno de Estados Unidos, que no contempla una fecha específica de expiración sino que está sujeta al desempeño del mercado laboral.

Con el nuevo año, y aprobado un plan para evitar el  famoso “abismo fiscal”, se despejó el panorama para los inversionistas, que buscan rendimiento y no desean asumir mucho riesgo. En esas condiciones, el bono de Costa Rica luce atractivo.

Como consecuencia del ajuste en ese bono, el que vence en el año 2020 también se apreció, y su precio ha pasado de 137.00 (4.26%) en diciembre a 140.25 (3.80%) en los mercados internacionales.

De la misma forma, inversionistas que tenían en sus carteras bonos de deuda interna en colones o en dólares, han experimentado rendimientos extraordinarios en los últimos dos meses.

Sin embargo, ya aparecen las luces de alerta en el horizonte, y las casas de bolsa recuerdan al mercado que en febrero será el debate del techo de la deuda estadounidense, que, sin duda, traerá volatilidad y corrientes vendedoras en los mercados.