Tras la reunión de mercados del Banco Central Europeo (BCE) el euro subió $1.3064 a $1.3266 respecto al dólar. En esta reunión se decidió de forma unánime mantener la tasa de interés de política monetaria en su mínimo histórico de 0,75%. Ningún miembro propuso disminuir la tasa de política.

Tras la reunión, el presidente del BCE, Mario Draghi, comentó que espera que la economía se recupere gradualmente hacia finales de este 2013. Además, aseguró que las condiciones financieras de la zona euro han vuelto a la normalidad, y son más “fáciles” ahora.

Desde el punto de vista económico, Draghi asegura que aún Europa no está cómoda y que los principales riesgos al crecimiento provienen de la falta de acciones por parte de los Gobiernos. Dijo que “los ajustes estructurales son los únicos que importan”, y que el elevado desempleo de la zona se debe en parte a estos temas estructurales. Agregó también que todavía observan una significativa fragmentación en la zona.

Respecto a los planes de emergencia implementados el año pasado por el BCE para responder a las situaciones de estrés en la zona, especialmente en cuanto a liquidez, la entidad dijo que han sido sumamente efectivos en evitar un desapalancamiento desordenado y que los tienen bien cuantificados.

Sumándose a la percibida como positiva conferencia de prensa del BCE, España tuvo una exitosa subasta de bonos de corto y largo plazo, lográndolos vender a precios más caros que en las subastas anteriores, lo que indica una mayor confianza de los inversionistas en la capacidad de este país para salir de su difícil situación de alta deuda y bajo crecimiento.