En lo que llevamos de este año la tasa básica pasiva ha bajado 30 puntos base (de 9,2% a 8,9%). Sin embargo, debido a las declaraciones del gobierno y al discurso explícito sobre la entrada de capitales especulativos al país, ésta reducción es insuficiente. Ante la aparente dificultad de reducir el piso de la banda, las autoridades deberían propiciar una fuerte reducción de las tasas de interés.

Pero, ¿cuánto deberían bajar?

Actualmente el premio por invertir en colones es del 6%, lo que continúa siendo atractivo desde la perspectiva de capitales “golondrina”, considerando un tipo de cambio prácticamente fijo. En un artículo de El Financiero el Ministro de Hacienda señaló que ningún inversionista se vería atraído por un diferencial de tasas de solo el 2%. Si tomamos esta esta cifra como un objetivo y, suponiendo un tipo de cambio estable, la tasa básica pasiva debería alcanzar el 4,7% aproximadamente, lo que representaría una tasa real negativa de 0,9%.

De esta forma, las autoridades podrían estar esperando que una combinación de reducción de tasas (no tan bajas como el 4,7% del escenario) y los controles de capitales propuestos la semana pasada desincentiven la entrada de capitales.

En 2007 el Banco Central de Costa Rica realizó un movimiento similar; sin embargo, las condiciones en ese entonces eran otras. Este año existirá un déficit fiscal de 4,9% del PIB que, si es financiado internamente, la baja en tasas se hace poco sostenible y, si se financia afuera, ejerce presión sobre el tipo de cambio al colonizar lo captado. En este escenario, la presión sobre una modificación al sistema cambiario se mantiene.