Los datos de las finanzas del Gobierno al cierre de noviembre no son nada positivos y, por el contrario, presentan una alarmante tasa de crecimiento para este 2012.

El déficit primario, que solo considera ingresos y gastos normales, sin contar el pago por intereses de la deuda vigente, creció un alarmante 25,5% entre enero y noviembre, llegando hasta ₡484 mil millones.

Este monto, por representar un exceso de gastos sobre ingresos, tuvo que ser pagada por medio de la emisión de nueva deuda, o lo que es lo mismo, todo el gasto extra se pidió prestado a los inversionistas, ahora nacionales e internacionales.

Actualmente, la proporción del déficit operativo como parte del total es de 53,3%, mientras que el año pasado era de 48,9% y en el 2010 fue del 50%.

Pagar gasto con deuda es una de las prácticas más delicadas de la administración financiera, pues se está incrementando el gasto por intereses de forma continua. Esta práctica es especialmente nociva cuando el gasto que se financia no es productivo, es decir, que no implica una expansión de la base productiva, lo que supondría una mejor generación de ingresos en el futuro.

Por ejemplo, solamente el déficit operativo de noviembre fue de ₡89 mil millones, los cuales crearon nueva deuda por un monto igual. Si no existen recursos para pagar el gasto operativo, se sobreentiende que tampoco existen para el pago de intereses, así que el monto mensual a financiar fue igual al déficit operativo más el financiero, dando como resultado un déficit mensual de ₡112 mil millones.

Ese monto fue financiado externamente, lo que explica las enormes cantidades de dólares que terminó comprando el Banco Central en noviembre y posteriormente volviendo a captarlas en colones.

El déficit total, que incorpora en su cálculo el gasto por intereses, creció 14,9%, llegando hasta ₡907 mil millones.

Ante estos desordenados crecimientos, el déficit como porcentaje del PIB se ha dicho que permanece estable, pero la estabilidad de ese cálculo se debe al generoso crecimiento que se ha calculado para su crecimiento nominal de este año, de 9,3% según el programa macro económico del BCCR.