Costa Rica lanzó hoy al mercado internacional un nuevo bono de deuda externa por un monto de $1.000 millones, lo que lo convertirá en el bono más líquido emitido fuera de las fronteras de nuestro país, seguido por la emisión vigente de $500 millones del Instituto Costarricense de Electricidad.

Esta venta era ampliamente anticipada por el mercado y como lo habíamos mencionado en nuestro reporte del lunes de la semana pasada, todo hacía pensar que la venta se daría esta semana.

Desde que el endeudamiento externo fue aprobado, el mercado y nosotros, habíamos tratado de hacer estimaciones respecto a las condiciones en que saldría esta primera emisión.

El cambio más importante desde el anuncio fue, sin duda, el cupón y el monto definidos hoy.

Especulábamos hace varios meses que el cupón rondaría el 5%, sin embargo, de acuerdo a los acontecimientos recientes del mercado internacional, el anuncio de más estímulos monetarios en Estados Unidos, una fuerte y continua salida de capitales de Europa hacia América Latina y el desempeño reciente del mercado de bonos de esta región, nos llevaron a situar el cupón esperado en un nivel de 4.20%.

El hecho de que el cupón haya sido de 4.25% y de que la emisión no sea de $750 millones, como estimábamos, sino de $1.000 millones, nos lleva a concluir varias cosas.

En primer lugar, el bono ahora tiene una mejor posibilidad de subir de precio en los próximos meses, al no haber salido tan ajustado como creíamos. Y esto es muy positivo de cara a nuevas emisiones soberanas en los próximos años, pues que este bono tenga un buen desempeño en el mercado internacional generará confianza en los inversionistas para comprar los siguientes.

En segundo lugar, el ánimo del mercado esta semana no era el mejor, los niveles de negociaciones no han estado en sus máximos desde el huracán Sandy y la venta de activos riesgosos ha caracterizado al humor del mercado desde hace un mes. Además, se avecina el día de Acción de Gracias, por lo que el dinamismo del mercado tiende a bajar.

Estos factores podrían explicar que la sobredemanda no haya cumplido con nuestras expectativas, pero también benefician al inversionista que quiso participar de la subasta, pues el cupón es más atractivo que los actuales rendimientos de países semejantes a plazos comparables.

Por útlimo, el inversionista actual hoy en día se fija más que nunca en la tendencia de las finanzas públicas, a raíz de los problemas de deuda que hoy acosan a los países desarrollados.

En nuestro caso eso sin duda alguna significó un castigo de varios puntos porcentuales en el cupón del bono, a pesar de otras bondades que caracterizan al país. Calificadoras internacionales y otros analistas han señalado que lo que preocupa del déficit costarricense, si bien no es el actual porcentaje del mismo con respecto al PIB,  es la tendencia al alza y la rigidez del gasto Gubernamental, que parece ser incorregible.