El dato del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de junio indican un satisfactorio crecimiento de 5,98% para el acumulado anual, mostrando un dinamismo creciente tras haber registrado un crecimiento de 5,4% al cierre de marzo.

Las exportaciones de bienes crecieron 12% y las de servicios 8,21%. Por su parte, las importaciones de bienes avanzaron 9,5% y las de servicios continúan contrayéndose, registrando una reducción de 2,5%.

¿Cómo se comportaron las exportaciones e importaciones?

Según los recientes datos de la balanza de pagos a junio, también dados a conocer el pasado viernes, entre abril y junio las exportaciones de servicios significaron una entrada de divisas de $876 millones, mientras que la balanza comercial cerró el semestre con un déficit de $1.117 millones (esta balanza registra solo transacciones de bienes).

El déficit de cuenta corriente del trimestre se redujo, pasando de $389 millones a $255 millones, los cuales quedaron más que saldados con los ingresos por  Inversión Extranjera Directa, que ascendieron a $527 millones.

La balanza de pagos también revela una importante entrada de dólares bajo el concepto de moneda y depósitos y bajo el concepto de títulos de deuda, rubros que podrían enviar señales de entrada de capitales aprovechando los mejores rendimientos que se ofrecen en el país respecto al mercado internacional, tanto en dólares como en colones.

El consumo final de los hogares muestra un crecimiento estable (5,8%) que se mantiene en el promedio exhibido en los últimos trimestres, no así el consumo del Gobierno, que muestra 10 trimestres de variaciones cada vez más pequeñas. En esta ocasión el crecimiento acumulado es de 2,07%.

Finalmente la inversión, o formación bruta de capital, se mantiene al alza, con un crecimiento de 10,3%, el más alto desde setiembre del 2008.

Los datos trimestrales del PIB y la balanza de pagos vienen a confirmar las tendencias mostradas por otros indicadores que tienen menos rezago. Los datos mensuales de exportaciones siguen mostrando un buen momento para las zonas francas, así como el índice de actividad económica (IMAE) ha mostrado durante todo el año un sector de servicios sumamente dinámico.

En cuanto a las entradas de capital, la balanza de pagos muestra que el amplio déficit comercial no constituye una amenaza a la estabilidad del tipo de cambio, pues es financiado por la cuenta de capital.