Este lunes el Gobierno tomó de los inversionistas $30 millones por medio de la venta de sus bonos de deuda interna denominados en esa moneda.

Esos $30 millones han de agregarse a la ya récord captación en dólares realizada en la primera mitad del año, cuando el Gobierno recogió $601 millones.

Estos bonos encuentran muy buena demanda entre los inversionistas, tanto individuales como institucionales, porque a los rendimientos ofrecidos, tienen una valoración justa, pagando un premio por iliquidez acorde a las características del mercado nacional.

Del bono subastado al año 2025 se colocó un total de $19 millones, a un rendimiento de 6,4%.

Del bono subastado con vencimiento en el 2020, se vendió un total de $5 millones a un rendimiento promedio de 5,7%.

El bono comparable a este, que tiene un castigo mínimo por iliquidez al ser transado o negociado en los mercados internacionales, es el bono de deuda externa que vence en el 2020, conocido como Bde20. Este bono se compra con un rendimiento de 4,70%, lo que quiere decir que al comprar el similar, que solo puede negociarse en la bolsa nacional de valores, al inversionista se le está reconociendo un 1% por iliquidez, que es la facilidad o rapidez con que se puede vender un activo sin que esto incida en su precio.

El otro bono vendido este lunes por Hacienda fue uno que vence en el 2018. Los inversionistas lo compraron con un rendimiento de 5.23%.

¿Por qué han encontrado buena demanda estas inversiones?

Existen varias razones de peso.

La primera es que Latinoamérica se ha convertido en los últimos meses en el destino de grandes cantidades de capital que dejan zonas inciertas, como la Unión Europea, o con muy bajos rendimientos, como los reinantes en Estados Unidos, donde la referencia de rendimientos a 30 años está en 2,58% y a 10 años en 1,48%.

Lo anterior significa que cada vez en más difícil encontrar inversiones relativamente seguras que ofrezcan las rentabilidades que se pueden encontrar en el mercado interno. Incluso el bono externo de Costa Rica está por debajo del 5%, como mencionamos anteriormente.

La siguiente razón tiene que ver con la incertidumbre en sí, que hace más seguro invertir en un título que de alguna forma es menos susceptible a los vaivenes de confianza del mercado internacional.

Una última razón incluye una consideración de  posibles efectos de los eurobonos en el mercado nacional, que es otorgarle más liquidez al mercado de la Bolsa Nacional de Valores y hacer que los rendimientos en dólares también bajen.