Ayer les comentamos en este blog cómo los indicadores económicos más recientes muestran un enfriamiento de la economía estadounidense. En esta ocasión, explicaremos las herramientas con las que cuenta la Reserva Federal para mantener la recuperación económica y su eventual impacto en Costa Rica.

En primer lugar, existe la posibilidad de que anuncien un Quantitative Easing 3 (QE3, política monetaria que consiste en imprimir dinero para comprar títulos del gobierno). En esta ocasión no solo comprarían bonos del Tesoro, sino que volverían a comprar instrumentos relacionados con el mercado inmobiliario, con el fin de aliviar el estrés que continúa afectando a la industria. Sin embargo, un QE3 es poco probable a menos que los datos económicos se deterioren más o la crisis en Europa se intensifique.

La otra posibilidad ya ha sido discutida por los miembros de la Reserva Federal, y es un Quantitative Easing esterilizado. Este sería menos criticado por quienes se oponen a estos programas, ya que la entidad subastaría instrumentos de corto plazo para comprar bonos de mayor plazo, reduciendo, de esta forma, las tasas a largo plazo, que influyen en los costos de las hipotecas. Aunque es probable, su uso podría ser reservado en caso de que se necesiten estas acciones en un escenario de inflación al alza.

Finalmente, la opción más probable hasta el momento es una extensión del programa actual y que vence este mes, conocido como Operational Twist, el cual ha consistido en vender bonos de plazos menores a 3 años y comprar los de 6 años en adelante. Esta alternativa le permitiría a la entidad actuar modestamente hasta que se aclare el panorama económico y en setiembre valorar si se necesitan medidas más fuertes.

¿Qué efecto tendrá esto en Costa Rica?

Estos tres instrumentos tienen algo en común, y es que las tasas en dólares en el mercado internacional se mantendrán bajas por un tiempo prolongado, incluso mayor al esperado hace unos meses atrás. Esto se trasladaría a tasa bajas en esta moneda en nuestro país, sin embargo, la captación del gobierno seguirá distorsionando el panorama local en comparación a las plazas internacionales.

La opción por la que la entidad monetaria se inclinará dependerá del desarrollo de la crisis en la Eurozona en las próximas semanas, así como las elecciones en Grecia el domingo previo a la reunión.