¿Vale la pena competir por fondos con el Gobierno costarricense a través de tasas más altas?

La respuesta depende de qué tan urgente sea la necesidad por fondos y de qué rentabilidad se pretenda obtener finalmente, es decir, a qué tasas de interés se les preste a los agentes económicos. Pero la verdad es que el Gobierno no solo se ha quedado con los colones del sistema nacional, sino también con los dólares.

El lunes el Ministerio de Hacienda, aunque mostrándose menos anuente a vender sus bonos al rendimiento exigido por los inversionistas, continuó colocándolos a tasas muy altas, que si se comparan con el costo de conseguir dólares por medio de préstamos bancarios aquí o en otros países, no vale la pena competir con el Gobierno en el ajustado mercado nacional.

El lunes Hacienda vendió bonos en dólares con vencimiento a agosto 2013 con un rendimiento de 3.75%, al 2020 con 5,68% y al 2025 con 6.40%.

El martes Bancrédito también subastó bonos en dólares, pero como los bonos gubernamentales son usados de referencia, los inversionistas naturalmente piden un premio superior a dicha referencia. Por esta razón, para el año 2013, los inversionistas pidieron entre 4% y 4,25%, y para el año 2015 pidieron rendimientos entre 5% y 5,48%.

Bancrédito debió declarar desierta la subasta.

Los montos no fueron significativos y los rendimientos exigidos no tienen mucho sentido si se toma en cuenta la calidad del emisor (AA+ (cri) por Fitch) pero al estar distorsionado el mercado, los demás emisores deben pagar tasas más altas, las cuales las terminan sintiendo quienes necesitan los fondos, es decir, los agentes económicos.

Con tasas internacionales en mínimos históricos (el bono de 10 años de Estados Unidos está en 1,57%) Costa Rica es de los pocos países donde las tasas de interés en dólares están siendo presionadas al alza y, mientras tanto, el Gobierno no encuentra la forma de disminuir sus gastos.