Ayer en Grecia se llevó a cabo la elección política más seguida de la época moderna, pues en la votación, los griegos estaban decidiendo, de forma implícita, la permanencia o no en la Zona Euro. El triunfo del partido Nueva Democracia, que está a favor  de los compromisos adquiridos por el país para recibir ayuda financiera, restableció la confianza de los inversionistas, pero por un período bastante corto. Los índices accionarios asiáticos abrieron al alza, pero fueron perdiendo fuerza a medida que mercados más líquidos, como el europeo y el estadounidense iniciaban la jornada.

¿Por qué la elección del partido que favorece quedarse en la Unión Europea no cautivó a los mercados?

El factor principal que evitó un mayor entusiasmo por Grecia fue el hecho de que el rendimiento del bono a 10 años de España alcanzó el 7%, su nivel más alto desde que se implementó el euro. La semana pasada se le prometió un préstamo a la banca española hasta por 100 billones de euros, pero algunos analistas temen que esto solo aumentará el nivel de endeudamiento del país, que sigue luchando dos fuertes crisis: una económica y otra fiscal. Los rendimientos de los bonos italianos también tendieron al alza, llegando al 6%.

En lo que resta de este mes el mercado estará atento a tres eventos: el primero es la reunión del G-20 que inició este lunes en México, a mediados de semana la Reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos y al cierre del mes la reunión de presidentes de la Eurozona. Básicamente el mercado estará atento a nuevas medidas para evitar una desaceleración económica en EE.UU. y mayores esfuerzos para la unión fiscal en Europa.