Durante los primeros cuatro meses del 2011 la economía estadounidense generó en promedio 200 mil empleos cada mes, pero luego el crecimiento empezó a desacelerarse debido a preocupaciones derivadas de la situación en Europa, que se sumaron al debate para subir el techo de la deuda de Estados Unidos, poniendo en peligro la recuperación económica.

¿Se repetirá la historia este año?

A inicios de este año la moderación de n de la crisis de la Eurozona, sumado a políticas expansivas de la Reserva Federal (Banco Central de Estados Unidos) hicieron que la economía se recuperara y mostrara señales bastante positivas. Ejemplo de ello es la creación de 677 mil empleos en el primer trimestre y la consecuente reducción de la tasa de desempleo. Sin embargo, los datos económicos más recientes han preocupado a los inversionistas, debido a que en mayo se crearon solamente 69 mil nuevas plazas, mostrando debilidades en sectores como manufactura, servicios y empleo público.

Esta desaceleración se ha presentado de forma coordinada en los principales grupos económicos del mundo: Eurozona y economías emergentes. Sin embargo, esta situación no puede achacarse solamente a condiciones fuera de Estados Unidos. En primer lugar, el proceso de desapalancamiento de los hogares continúa pesando en el consumo, el cual representa un porcentaje importante del PIB y también existen analistas que consideran que el invierno pasado, menos intenso de lo normal, hizo que muchas empresas adelantaran su contratación para la época de verano.

A esto se suma un factor preocupante. Este fin de año los estadounidenses se enfrentarían a una contracción fiscal, producto del vencimiento de los cortes en los impuestos de la era Bush y a otros programas de estímulos (equivalentes a un 5% del PIB).  De esta forma, las empresas enfrentarán un alto nivel de incertidumbre, que podría estar afectando las decisiones de contratación de las mismas. Los políticos planean evitar esta situación, sin embargo, el mercado es consciente de lo difícil que será para las autoridades ponerse de acuerdo.

Estos factores han aumentado la presión sobre la Reserva Federal para volver a actuar y mantener la recuperación económica intacta. De hecho, muchos participantes del mercado ya están descontando esta posibilidad, realizando inversiones en oro y otras materias primas que tienden a subir cuando la entidad monetaria imprime dinero.

Léanos mañana para conocer las herramientas que podrían usar para sostener la recuperación, y su eventual efecto en Costa Rica.