El índice de confianza del consumidor mide la percepción y las expectativas que las familias estadounidenses tienen para los próximos seis meses respecto a condiciones económicas como empleo, ingresos y el ambiente para hacer nuevos negocios.

El dato en junio (62) cayó 2,4 puntos respecto a mayo (64,4) convirtiéndose en el cuarto mes consecutivo de tendencia a la baja.

A pesar de que los precios del petróleo a nivel internacional han bajado y las expectativas de inflación han cedido, esto no constituye una fuerza adicional para que la confianza del consumidor cambie de dirección.

¿Qué puede explicar este comportamiento?

Factores como la tasa desempleo, que se ubica en 8.2%, la desaceleración de la economía china y los problemas actuales de la eurozona inciden en la expectativa de los consumidores estadounidenses, ya que no perciben una mejora significativa en ingresos y en creación de nuevos negocios que permitan aumentar el empleo en el próximo semestre.

Recordemos que el consumo representa un componente importante dentro del Producto Interno Bruto de la economía estadounidense y es necesario que este aumente para robustecer el crecimiento en el mediano plazo.

¿Cómo nos podría afectar en Costa Rica?

EE.UU. es el principal destino de  las exportaciones costarricenses, con una participación del 42,3%, por lo que si el consumo de las familias estadounidenses desmejora, podríamos ver un efecto negativo en el volumen de nuestras exportaciones.