Con los resultados que mostró el mercado laboral de EE.UU. durante junio, la tasa de desempleo total llega nuevamente a 9,2% y reduce significativamente las probabilidades de un escenario inflacionario, a pesar de los altos precios de los commodities, con lo que se dificulta aún más trasladar los mayores costos de producción a los consumidores, deprimiendo la contratación de nuevo personal.

La doble caída en los precios de las casas y el bajo ritmo al cual el empleo volvería a niveles más confortables garantizan que las bajas tasas de interés en dólares perdurarán aún más de lo previsto, sin que necesariamente estos resultados de empleo en junio se vayan a traducir en aún menores proyecciones de crecimiento para Estados Unidos.

Es por ello que a pesar de los mercados accionarios reaccionaron a la baja, el impacto fue mayor sobre los precios de los bonos, que se mostraron fuertemente al alza. Los rendimientos de los bonos del Tesoro bajaron y también los rendimientos de los más riesgosos bonos latinoamericanos.