Esta semana se realizaron tres subastas importantes en el mercado primario de la Bolsa Nacional de Valores.

Sin embargo, no fueron muy apetecidas por los inversionistas. ¿Por qué?

El lunes el Ministerio de Hacienda y el Banco Central (BCCR) ofrecieron emisiones en colones. Hacienda captó ¢14 mil millones, entre títulos cero cupón, tasa fija y UDES (títulos indexados a la inflación) y el BCCR captó ¢25 mil millones colocando bonos cero cupón y tasa fija al 2015 y 2016.

En esa ocasión los precios ofrecidos por los inversionistas estuvieron en línea con los que esos mismos bonos mostraban en el mercado secundario, revelando que no existía presión por colocar fondos, que hubieran impulsado los precios al alza y por tanto los rendimientos a la baja, ni tampoco se observó mayor cantidad de ofertas especulativas.

El día de hoy, el Ministerio de Hacienda subastó títulos cero cupón, tasa fijas y títulos denominados en dólares.  La oferta por parte de los inversionistas fue baja y Hacienda logró recaudar $3 millones y ¢800 millones. Las asignaciones se dieron en línea con los precios vigentes en el mercado secundario.

Por su parte, el BCCR captó ¢10 mil millones. Los títulos de corto plazo fueron asignados a precios levemente superiores a los del mercado, denotando interés por los bonos, y el título subastado a más largo plazo, al año 2016, sí se asignó a precios inferiores a los mostrados por el mercado, es decir, con un rendimiento superior all vigente en el mercado secundario.

Ayer el Banco Centroamericano de Integración Económica realizó una subasta de bonos a 6 meses plazo, donde logró captar del mercado ¢12.5 mil millones. El rendimiento de la subasta fue de 6,9%.

Los pobres resultados de ambas subastas, para el Ministerio de Hacienda principalmente, responden a varios factores:

–          Una liquidez neutral en el mercado financiero; no hay exceso ni faltante de colones.

–          Una mayor oferta de títulos: el Ministerio de Hacienda ofrece títulos todos los lunes, lo que elimina la competencia por adquirirlos.

–          Cautela respecto al manejo del déficit fiscal y las consecuencias de éste sobre las tasas de interés en el futuro, lo que disminuye el interés por títulos de largo plazo.

–          Una cartera en colones que entre abril 2010 y abril 2011 creció 15,3 % para los Bancos Estatales en términos reales, lo que significa menor disponibilidad de fondos.