El índice nacional que mide la actividad de servicios (ISM) en Estados Unidos cayó a 53,3 en junio, después de que en febrero alcanzara 59.7, la observación más alta desde agosto del 2005.

Aunque datos por encima de 50 significan crecimiento económico, la actividad de servicios se ha enfriado durante el año, en la medida que el alto desempleo y la doble caída en los precios de las viviendas minan el poder adquisitivo de la población.

Este índice recoge información de empresas en las industrias de finanzas, salud, minoristas, entre otras, que no califican como actividades industriales.

A pesar de la baja, se rescatan datos positivos cuando se desagrega el índice. El indicador de precios pagados experimentó una sensible baja, desde 69.6 hasta 60.9. Además, el indicador de empleo se mostró levemente mejor, pasando de 54.0 a 54.1.

El menor crecimiento en los precios de los insumos, y principalmente de la energía, en comparación a los meses previos, permitió sostener los márgenes de utilidad de las empresas, y por tanto, no deprimieron aún más el empleo.

Mañana se espera que un reporte de empleo privado muestre un crecimiento de las planillas de 70,000 y más importante aún, se espera que el Departamento de Estadísticas Laborales comunique el viernes, la creación de 100 mil nuevos puestos de trabajo en el sector no agrícola en junio, y una tasa de desempleo total estable en 9,1%.

Los bonos del Tesoro aumentaron levemente de precio ante la debilidad de la actividad no manufacturera y la reducción de la calificación al grado “basura” de los bonos de Portugal.

Según la agencia Moody´s, la deuda de Portugal ya no es grado de inversión, calificándola como Ba2, dos escalones por debajo de Costa Rica según esta calificadora.