Los datos oficiales sobre el comportamiento del mercado laboral en junio acabaron con el optimismo que el reciente reporte de manufactura y las soluciones temporales al conflicto de deuda en Europa habían sembrado entre los inversionistas.

En junio se crearon 18 mil puestos de empleo no agrícolas en Estados Unidos, cifra inferior a los 105 mil que esperaba el mercado. En mayo la cifra se ubicó en 25 mil.

Los datos fueron especialmente decepcionantes, pues de forma anticipada, la empresa privada ADP había indicado que los empleos generados en el mes ascendían a 157 mil, cifra muy alejada de la real, conocida hoy.

La generación de empleo mostró marcadas diferencias entre industrias. El sector manufacturero aportó 6 mil nuevos puestos, contrario a los 5 mil que se estimaba para este sector.

La industria de servicios creó 53 mil empleos, el sector productor de bienes duraderos aportó 18 mil nuevas plazas y salud y servicios 17 mil.

Sin embargo, los ya conocidos sectores en problemas destruyeron una gran cantidad de plazas. Servicios financieros recortó en 15 mil su personal, construcción lo hizo en 9 mil,  educación en 17 mil y el mayor destructor de empleos fue el gobierno, con una baja de 39 mil plazas, tanto a nivel de gobiernos locales como estatales.