Recientemente el Banco Central de Costa Rica (BCCR) comunicó al mercado la revisión de medio año del Programa Macroeconómico.

A pesar del deterioro de la economía internacional, tanto real como en el plano financiero, el BCCR eleva su proyección de crecimiento económico para este año, pasándola de 4,3% al 4,5%. Según la entidad, este crecimiento estaría impulsado por el consumo interno, principalmente.

Usted qué opina? ¿Es adecuada la proyección del Central o excesivamente optimista?

Contrario a la posición del BCCR, la CEPAL estima para Costa Rica un crecimiento de 3,2% debido al menor dinamismo de nuestros socios comerciales y un impulso moderado de la demanda interna.

Los datos económicos disponibles a mayo muestran una economía débil, con un crecimiento promedio (medido por el IMAE) del 3,5%, tras 7 meses de estar a la baja. El PIB entre enero y marzo creció 2,7% respecto al mismo trimestre del año anterior, y el acumulado interanual creció 3,3%.

En el primer trimestre del año la demanda interna avanzó 9,2%, resultado de un incremento del 24,5% en la inversión privada (principalmente reposición de inventarios) y de 4,5% en el consumo privado.

La industria manufacturera y la agrícola han mostrado bajas tasas de crecimiento, entre 2% y 3% durante la primera mitad del año, y salvo el robusto crecimiento en el sector servicios, la recuperación es moderada para todos los sectores de la economía nacional.

Los ingresos del gobierno se han debilitado en los últimos meses, reflejando el menor dinamismo interno, que ha posibilitado la ausencia de presiones inflacionarias internas y además  ha permitido que las tasas de interés bajen a pesar de las amplias necesidades de financiamiento del Gobierno Central.

El BCCR apunta que la inflación ha estado contenida debido a “un choque de oferta favorable y ausencia de presiones de demanda interna”.

Si bien los datos económicos disponibles muestran un avance en el crédito y la construcción, es un crecimiento moderado, que corresponde a una etapa de recuperación económica.

En el primer trimestre la entrada de inversión extranjera directa fue de $468 millones, y se necesitan tres trimestres con entradas de $575 millones para alcanzar los $2,200 millones. De la misma forma, para evitar un mayor deterioro en la cuenta corriente, las entradas trimestrales por servicios deben ser de $950 millones. En el primer trimestre fueron de $875.