El Banco Central de Costa Rica (BCCR) debió comprar ayer en la banda inferior $21.8 millones de los $29.4 millones negociados en el mercado mayorista MONEX. Esta ha sido la compra diaria más grande desde que el BCCR interviene para comprar los dólares ofrecidos a ¢500.  Durante el año la entidad había comprado $10,7 millones.

Previamente el mercado consideraba un acercamiento del tipo de cambio a la banda inferior como una señal de compra, lo que causaba un efecto rebote que durante las últimas semanas no se ha presentado.

Según la encuesta de expectativas del BCCR, la devaluación esperada por los agentes económicos ha disminuido y en febrero la devaluación esperada en 12 meses es de 4,4%. Estas expectativas se formulan según consideraciones de entradas de capital por Inversión Extranjera Directa, diferencial cambiario, tipo de cambio observado, estacionalidades, déficit fiscal, entre otras.

El BCCR debe proveer la demanda por todos los dólares ofrecidos en la banda inferior, lo que tiene un efecto sobre la liquidez en colones del sistema financiero, la cual debería ser alterada únicamente en función del control de la inflación. Sin embargo, al comprar dólares, el BCCR inyecta colones al sistema financiero,  y si considera que esto representa presiones inflacionarias debe sustraerlos nuevamente del sistema financiero por medio de subastas.

Si las compras de dólares por este concepto son ocasionales, su efecto sobre la inflación no será significativo, sin embargo, si el tipo de cambio se mantuviera de forma persistente en la banda inferior ante una ausencia de demanda por parte del sector privado, los efectos sobre los agregados económicos sí tendrían incidencia sobre la inflación y las tasas de interés.

En lo que va del año las tasas de interés en colones se han mantenido relativamente estables en el sistema bancario, mientras que en el mercado primario si se aprecia una preferencia por las inversiones y títulos de corto plazo.

Actualmente las tasas de interés todavía favorecen al colón y retribuyen el mayor riesgo que estas inversiones implican, ya que el bajo crecimiento de la economía nacional, el deterioro de la cuenta corriente y la ampliación del déficit fiscal son  factores que minan el valor de la moneda nacional.