Esta semana el rendimiento del bono del Tesoro a 30 años de Estados Unidos cierra en 4,52%, tras haberse ubicado en 3,51% en agosto del 2010.

Los rendimientos de títulos a menores plazos también han aumentado, y la razón detrás de esta mejora en los rendimientos de estos instrumentos de inversión es un incremento en la confianza en la economía. Esta mayor confianza lleva a los inversionistas a despojarse de los activos considerados de refugio en tiempos de crisis, como los bonos del Tesoro de EE.UU., para tomar más riesgos. Prueba de ello ha sido el alza en el precio de las acciones, consideradas riesgosas por su carácter cíclico, y el menor precio de los bonos, considerados seguros, así como de otros activos de refugio, entre ellos, el oro. El precio de la onza ha caído en $54 dólares en lo que va del año, cotizándose actualmente en $1.361.

Los mayores rendimientos en EE.UU. han iniciado, a su vez, un proceso de ajuste al alza en los rendimientos de los títulos de países latinoamericanos. Tanto los precios de los bonos de Brasil, como de Costa Rica, Colombia y otros países que se negocian en los mercados internacionales han visto su precio caer ante la necesidad de exhibir mayores rendimientos.

En Europa, el escenario que lleva los rendimientos de los bonos de deuda al alza es completamente distinto. El bajo crecimiento, los altísimos desequilibrios fiscales y el pesado ambiente de aversión al riesgo llevan a los inversionistas a pagar precios bajos, y por tanto, a obtener rendimientos altos por los títulos de deuda europeos.

¿Y en Costa Rica?

El título de Costa Rica más transado en los mercados internacionales, el que vence en el 2020, conocido como Bde20, ha bajado de precio como parte del mismo proceso de ajuste que se vive en los mercados internacionales.

Sin embargo, es de esperar que la mayor parte del ajuste al alza en rendimientos, tanto en el de este título, como en los de EE.UU, ya se haya dado  y aunque se prevé un escenario de rendimientos al alza, ésta podría ser más gradual, especialmente por el compromiso de la Reserva Federal de asegurar bajas tasas de interés que apoyen a la recuperación económica de ese país.