La inflación se desalineó de su tendencia hacia los últimos meses del 2010, acelerándose en noviembre y diciembre,  para cerrar el año muy cerca de 6%, límite superior del rango meta (5% más o menos 1%) establecido por el Banco Central de Costa Rica (BCCR).

Con la inflación de 0,74% de diciembre, la segunda variación mensual más alta del año, el 2010 cierra con un crecimiento en los precios de 5,8%.  A pesar de la mayor inflación mensual de noviembre y diciembre, en general durante el año fueron siempre los mismos sectores los que más incidieron en el índice. Alimentos y bebidas no alcohólicas, alquileres y servicios a la vivienda, y los relacionados con transportes son los que presionaron de manera importante el nivel de precios nacional.

Simplificando aún más los bienes y servicios del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en dos categorías, regulados y no regulados, se observa que los primeros explican la mayor parte de la inflación observada durante el año. Esto hace que los esfuerzos en política monetaria del BCCR por controlar la inflación se aprecien más en medidas de inflación de largo plazo que excluyen elementos volátiles, como el índice subyacente, que acumula una inflación menor a 3%, que en el Índice de Precios Nacional del INEC, que incluye una muestra más amplia.

Para este año vislumbramos mayores presiones provenientes del extranjero sobre los precios locales mayores a las observadas en el 2010. Los precios de los alimentos e insumos importantes en la producción se encuentran al alza,  con el petróleo cotizándose cerca de $90, su nivel más alto desde el 2008, y los precios de insumos importantes en la producción como cobre, aluminio y zinc al alza.

El azúcar, trigo, café y algodón, entre otros, registraron aumentos superiores al 35% durante el 2010.

A nivel nacional, una economía débil y un tipo de cambio apreciado son factores que compensarían el alza en el nivel de precios internacional. Sin embargo, no se prevé una inflación menor a 5%, como sí se esperaba para el 2010.