Los más recientes resultados de Balanza de Pagos, correspondientes al tercer trimestre del 2010, muestran un crecimiento importante del desequilibrio externo.

El déficit de cuenta corriente muestra un crecimiento del 70% con respecto al segundo trimestre del mismo año.  La principal fuente de desequilibrio la constituye el exceso de importaciones sobre las exportaciones. Este déficit es parcialmente financiado con el superávit en la balanza de servicios y a nivel de balanza de pagos, normalmente es financiado con las entradas por concepto de inversión extranjera directa y otros rubros superavitarios de la cuenta de capital y financiera.

Para el trimestre en cuestión las entradas por inversión extranjera directa no fueron suficientes para pagar el exceso de importaciones, y las mismas también se financiaron con endeudamiento con el exterior.

El desbalance ha sido acentuado por un tipo de cambio muy apreciado, que abarata los bienes extranjeros en relación a los nacionales, favoreciendo las importaciones. Tal situación no representa un problema per se, pero nos hace más vulnerables, al depender más de las condiciones de financiamiento y de la inversión entrante al país, que en medio de la actual coyuntura internacional no es de fiar. Así también, el mayor endeudamiento privado y excesivo para el caso del gobierno, eventualmente se puede traducir en costos de financiamiento más elevados.