Los vencimientos del Ministerio de Hacienda para este 2011 implican una cuidadosa decisión de financiamiento, especialmente cuando el escenario más probable involucra una reforma fiscal cuyos resultados, en el mejor de los casos, incidirán positivamente sobre las recaudaciones hacia el cierre del año.

Consecuencia de una política de financiamiento que en vez de alargar los vencimientos de la deuda en el pasado tendió a concentrarlos, para este 2011 las erogaciones que Hacienda debe hacer solo por concepto de pagos de principal ascienden a ¢647.408 millones en títulos cero cupón y de propiedad, enfrentando el vencimiento de un 30% de su deuda interna en colones.

Solamente en febrero los vencimientos de títulos del Gobierno suman ¢200 mil millones. La primera semana de marzo vencen $250 millones del título de deuda externa que vence en 2011 y ¢145 mil millones de títulos de propiedad para ese mes. Además, el mes próximo el Banco Central enfrenta ¢155 mil millones en vencimientos de bonos de estabilización monetaria, lo que hace que entre ambas entidades se necesiten ¢355 mil millones.

La urgencia por financiamiento se agrava ante el déficit primario que afronta el Gobierno, es decir, la existencia de un déficit mensual aún sin considerar los pagos de intereses. Este déficit primario genera la necesidad de incurrir en nueva deuda para pagar los gastos corrientes y los intereses sobre la deuda existente.

El financiamiento para un déficit que este año se espera cercano al 5,5% del PIB puede obtenerse por medio de dos vías. Una es el financiamiento externo, por medio del cual el Gobierno accede a préstamos de instituciones internacionales con condiciones preferenciales. Eso le permitiría solventar el exceso de gastos sobre ingresos mensual.

La segunda alternativa es el financiamiento interno.

Financiarse en el exterior tiene el beneficio de no presionar al alza las tasas de interés del sistema financiero nacional, porque el gobierno no estaría compitiendo por fondos con el sector privado en el mercado nacional, pero significará una importante cantidad de dólares convirtiéndose a colones todos los meses, presionando el tipo de cambio.

La posibilidad de financiarse en el exterior está disponible porque existe abundante liquidez en los mercados internacionales y Costa Rica posee una saludable imagen. Sin embargo, de no aprobarse una reforma que incida de forma efectiva sobre las recaudaciones del gobierno y si las finanzas públicas se deterioran aún más, el costo de este financiamiento será cada vez mayor.

Por otra parte, recurrir al financiamiento interno implicaría un incremento en  las tasas de interés, pues a diferencia del año pasado, este año se ha dado un repunte del crédito al sector privado, lo que implica una competencia por fondos y tasas de interés de largo y mediano plazo al alza, perjudicando el crecimiento de la economía.