Cuando las tasas de interés están bajando, la recomendación de inversión indica invertir pronto y a  largo plazo, con el objetivo de asegurarse un rendimiento que se presume será más alto a los disponibles en el futuro, y durante el periodo de tasas de interés bajas. Normalmente, esta estrategia se acompaña de una ganancia de capital, pues el título que se compró con mayor rendimiento hoy, irá subiendo de precio mientras las tasas de interés bajan.

Pero cuando se supone un escenario de tasas de interés al alza, la estrategia a seguir por el inversionista debe ser más activa.

Esto porque como se busca invertir a corto plazo, para que cada vez que la inversión venza, la misma pueda ser invertida a mejores tasas de interés. Sin embargo, generalmente esta opción no es muy atractiva, porque las alternativas de inversión a corto plazo, o en su defecto, el efectivo, ofrecen tasas de interés bajas.

En el escenario actual y para los inversionistas cuyo perfil de riesgo lo permita y que no quieren dejar pasar las tasas de interés más altas que caracterizan a las inversiones de largo plazo, se trata de buscar títulos con rendimientos relativamente altos, asumiendo un poco más de riesgo, que tengan un margen amplio que permita que aún bajo un escenario de tasas de interés al alza, sus precios no caigan mucho.

Otra alternativa es buscar mercados que se favorecen de las coyunturas económicas caracterizadas por  niveles bajos de aversión al riesgo, como son los mercados accionarios. Se trata de buscar los sectores que se proyecta tendrán mejor desempeño económico durante el año, y dentro de ellos, las acciones de las empresas que tendrán más posibilidades de crecer.