Hacia finales del 2009, el destacado multimillonario inversionista estadounidense, Warren Buffet, dijo que no veía “brotes verdes”, o signos de recuperación, en la economía de su país, a pesar de que hacia el cuarto trimestre del año pasado el mercado estaba confiado en estar viviendo un sólido rebote de la economía.

En ese trimestre la economía creció 5,6%, pero Buffet tenía razón, y fue un crecimiento transitorio debido a un proceso de reposición de inventarios principalmente. Después de una importante desaceleración, la economía solo creció 1,7% en el segundo trimestre.

Hoy, la segunda revisión del PIB del tercer trimestre muestra un crecimiento de 2,5% desde un 2% estimado inicialmente. La revisión al alza se debe a mejores exportaciones, mayor gasto del consumidor y mayor inversión en equipo por parte de las empresas.

El gasto del consumidor es clave, por dos razones. En primer lugar, porque es el sector que más agrega al PIB norteamericano, pero también es el más afectado por el alto desempleo, y en segundo lugar, porque la tendencia a un menor consumo, independientemente del ingreso, es algo que se está considerando como un fenómeno estructural y permanente.

Es por ello que el mayor consumo reportado para el tercer trimestre, de 2,8% anualizado y el mayor desde los últimos tres meses del 2006, es motivo de optimismo. Los datos ofrecidos por los distintos índices de manufactura muestran una mejora en esta actividad, aunque la misma no es generalizada, y los índices denotan un crecimiento desigual entre los distintos estados del país, la mejora sí contribuye de manera agregada a la estabilización del mercado laboral y al avance en la producción.

El Departamento de Trabajo comunicó que en 41 estados aumentaron las contrataciones, con New York, California, Florida y Texas liderando los avances. Y aunque sí parecieran haber brotes verdes, solo el tiempo dirá si es cuestión de la temporada navideña o si en efecto estamos frente a una etapa de crecimiento económico, que aunque se espera moderado, sea estable y permita la recuperación de la confianza económica y los niveles de empleo.