La variación del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) en septiembre fue de 3,08,%, acentuando la tendencia a la desaceleración que viene observándose desde febrero, mes en que se registró el dato máximo del año, 6,30%.

Sin embargo, el ritmo con que viene cayendo este indicador ha disminuido significativamente, y está convergiendo a valores como el observado (3,08%) desde junio, señalando una estabilización importante.

De forma anualizada, la variación del IMAE es de 4,17%, consistente con el crecimiento de 4% del PIB que espera este año el Banco Central de Costa Rica (BCCR).

El ritmo observado en el índice da credibilidad a la meta de crecimiento estimada por el BCCR y además, no representaría presiones inflacionarias hacia el final del año.

También es importante destacar que el moderado ritmo de crecimiento económico implica un mayor espacio para reducciones adicionales en las tasas de interés, pues no hay riesgos inflacionarios distintos a alzas en el precio de petróleo o de los bienes regulados.

Además, se debe considerar también que todavía existe una tasa real positiva que genera un premio por invertir en colones importante, que desincentiva a la inversión nacional y a la recuperación de la actividad crediticia.