Hoy el mercado esperaba que el ingreso y gasto personal mostraran un leve avance respecto a mayo, sin embargo, ambos indicadores revelaron una variación de 0%.

Los pedidos a fábricas cayeron 1,2%, más que el 0,5% que esperaban los analistas. Estas bajas en los pedidos a fábricas van en línea con el debilitamiento observado en los indicadores de manufactura, atribuible al cese de una etapa de reposición de inventarios.

Las ventas de casas nuevas bajaron 2,6%, después de la sorpresiva caída de 30% en mayo, que coincidía con la expiración de los incentivos del gobierno para ayudar al sector de bienes raíces. El cambio anual es de 20,1%, que son los mismos niveles pre crisis vistos en agosto del 2007.

La tasa de ahorro se ubicó en 6,4% en junio, y es la tasa de ahorro más alta registrada en un año, indicando que el altísimo nivel de desempleo la mayor cautela de los consumidores pondrán un obstáculo adicional a la recuperación económica que se anticipaba para este año. Los sueldos y salarios registraron una variación de -0,1%.

La evolución de la economía de EE.UU. en las últimas semanas apoya la hipótesis argumentada por prestigiosos analistas que señalan que el enorme gasto que realizó el gobierno de Obama para reactivar la economía debió haber estado dirigido hacia actividades productivas, como la inversión en infraestructura y educación, y no hacia el gasto. Esto porque una vez acabados los incentivos del gobierno, la demanda privada sería insuficiente para mantenerse en ese nivel de consumo.