La tasa de crecimiento del PIB de EE.UU. en el segundo trimestre fue revisada y reducida a 1,6%. Esta variación originalmente había sido estimada en 2,45%. Aunque es una importante corrección, el mercado anticipaba una disminución mayor, por lo que la noticia no generó grandes sorpresas entre los inversionistas. Un alto volumen de importaciones, el mayor en 26 años, le restó crecimiento al PIB. Las compras en el exterior crecieron 32.4%, mientras que las exportaciones crecieron 9,1%, resultando en un deficit comercial que rebajó 3,37 puntos porcentuales del PIB, el mayor recorte desde el cuarto trimestre de 1947.